El reconocido actor argentino Luciano Castro inició la gira nacional de su primer unipersonal, “Caer (y levantarse)”, con una emotiva función en Rosario. La obra se presentó el jueves 3 de julio a las 21 h en el Teatro Broadway, marcando el puntapié inicial de una serie de presentaciones por el país.
Bajo la dirección de Mey Scápola, la pieza teatral fue distinguida con el Premio Estrella de Mar 2025 al “Mejor Unipersonal”, y «Mejor Iluminación» ofrece un intenso recorrido por los claroscuros del alma de un boxeador argentino: «Junior».
La historia transcurre en una noche determinante, la previa a la sentencia del protagonista, quien se encuentra en prisión.

“Caer (y levantarse)” es un retrato profundo y humano sobre el éxito, el fracaso, la paternidad y la resiliencia, hilado con destellos de humor que suavizan la tragedia. Luciano Castro se pone en la piel de Junior y entrega un monólogo cargado de emoción, honestidad y reflexión. A lo largo de la obra, el personaje comparte confesiones íntimas, revive su gloria en el ring, su posterior caída y cómo el amor por su hija se convierte en el motor para volver a levantarse.

Además, la puesta en escena incluye la participación en off de dos voces emblemáticas: el periodista especializado en boxeo Osvaldo Principi y el conductor Rodolfo Barili, que aportan una dimensión narrativa que potencia el clima dramático de la obra.
En palabras de sus creadores, se trata de “un emotivo recorrido por la historia dorada del boxeo argentino, narrado desde la perspectiva íntima de Junior, como metáfora de la lucha diaria y la necesidad de reinventarse”.

Luego de sus funciones en Mar del Plata y su paso actual por Córdoba, donde se presenta en el Teatro Comedia el próximo 11 de julio a las 21 h (entradas disponibles en Ticketek y boletería), la gira continuará por diferentes ciudades del país, incluyendo funciones en Godoy Cruz.
Con una actuación conmovedora, Castro logra conquistar al público con un relato que interpela desde lo emocional y lo social, y que confirma que a veces, el verdadero combate se libra fuera del ring.
La obra es sinceramente excelente. Muy emotiva, sobre todo cuando Luciano relata momentos del pasado, las sensaciones vividas, las experiencia de su pasado. Y la iluminación, que es clave en el desarrollo de la obra cobra un papel fundamentar. Por algo recibieron los premios mencionados anteriormente.

