Con el sol y el río como escenario y el multitudinario desfile de cosplayers como broche de oro, este domingo cerró la 14ª edición de Crack Bang Boom, la Convención Internacional de Historietas que volvió a convertir a Rosario en capital del cómic y el manga.
Durante cuatro jornadas, más de 80 mil personas recorrieron el Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC), el Galpón 11, Puerto Joven y otras sedes como el Cine Lumière y la Sala Lavardén, en un evento que ya es una marca registrada en la ciudad y un punto de encuentro único para fanáticos, artistas y editoriales.
La edición número 14 volvió a demostrar por qué Crack Bang Boom es considerada la convención de historietas más importante de Latinoamérica. Entre los invitados internacionales se destacaron David Lloyd, histórico dibujante británico conocido en todo el mundo por V de Vendetta; Atsushi Kaneko, el aclamado mangaka japonés de estilo inconfundible; y Ricardo Ferrari, referente argentino con décadas de trayectoria. A ellos se sumó Eduardo Risso, creador de Crack Bang Boom y uno de los artistas más reconocidos del universo Batman.
Uno de los momentos más emotivos de esta edición fue la presentación del documental sobre la vida y obra de Risso, dirigido por Héctor “Nene” Molina, que recibió una ovación de pie del público y colegas.
Pero Crack Bang Boom es mucho más que invitados estelares: hubo talleres, muestras, charlas, stands, actividades interactivas, firmas de artistas, presentaciones de libros, concursos, los tradicionales Premios Trillo y la inolvidable CBB Party. El predio también ofreció espacios de juegos para niños, además de una amplia feria con cómics, historietas, remeras y merchandising original que atrapó a fanáticos y coleccionistas.
El cierre fue imponente: con un clima casi primaveral, más de 500 cosplayers participaron del desfile detrás de los galpones, de cara al Paraná, frente a miles de personas. Hubo premios en tres categorías —historieta y cine, videojuegos y streaming, y cosplay infantil—, y la creatividad de los participantes llenó de color cada rincón, convirtiéndose en parte esencial de la experiencia.
Así, Crack Bang Boom 14 se despidió a lo grande, confirmando que Rosario es la sede de la mayor celebración del cómic y la historieta en Latinoamérica, y dejando la vara bien alta para su próxima edición.
Con cada edición, Crack Bang Boom reafirma que no es solo una convención, sino una verdadera fiesta popular donde generaciones enteras se encuentran para celebrar la historieta, el cómic y la cultura pop. Rosario volvió a latir al ritmo de las viñetas y los disfraces, y ya nadie imagina el calendario cultural de la ciudad sin este clásico.
























