ABEL y sus 30 años

Rosario volvió a convertirse en ese lugar donde las canciones encuentran su casa. Una vez más, Abel Pintos eligió la ciudad para celebrar su historia, y la respuesta no fue sorpresa: un Metropolitano colmado, latiendo al ritmo de una relación que ya lleva tres décadas.

La noche comenzó a tomar forma con una apertura a la altura de la ocasión. La voz de Mercedes Borrell, acompañada por Leandro Bonfiglio, fue la encargada de dar el primer paso sobre el escenario, preparando el clima perfecto para lo que vendría después.


Para quienes estuvieron ahí, no fue simplemente un recital. Fue el reencuentro con alguien que forma parte de sus propias vidas. Porque cuando Abel dijo que Rosario tenía que estar dos veces en esta gira aniversario, los fans lo entendieron como lo que era: una devolución de todo ese amor que nunca dejó de crecer.
Pasadas las 21, apareció en escena con su guitarra, sin artificios, con esa cercanía que lo define desde siempre. Abrió con “Aquí te espero” y, casi como una promesa compartida, dejó flotando una frase que atravesó a todos: “Rosario, siempre aquí te espero”. Y ahí, en ese instante, la noche ya estaba escrita.

A lo largo del show, quedó claro algo que sus seguidores saben desde hace años: hay artistas que pasan por la música, y hay otros que la habitan. Abel es de los segundos. Desde “No me olvides” hasta “La llave”, pasando por “Motivos” y llegando a las más nuevas como “Que me falte todo” o “Todo de mí”, cada canción fue un pedazo de historia compartida. Treinta temas para recorrer treinta años… y aún así, parecía que faltaba tiempo.


“Repasar 30 años en una noche no es fácil, pero es hermoso”, dijo en un momento. Y el público lo sintió igual. Porque cada letra era coreada como propia, como si cada uno de los presentes estuviera contando su propia vida.
Hubo espacio para todo: la emoción, la celebración y esos momentos que quedan grabados para siempre. Durante “Sin principio ni final”, una propuesta de casamiento en medio del público hizo estallar de emoción a todo el recinto. El amor, en todas sus formas, se volvió protagonista.

Desde adelante hasta el último rincón, la energía fue la de una fiesta. Hubo espuma, baile, abrazos y una certeza que se repetía en cada mirada: esto no es solo un show. Es una historia construida entre artista y público, donde ambos crecieron juntos, acompañándose en cada etapa.
En los momentos más arriba, la gente se levantó de sus asientos, cantó, saltó y se dejó llevar. En otros, el silencio emocionado y algunas lágrimas hablaron por sí solas. Incluso Abel, visiblemente conmovido, lo expresó con sencillez: “Gracias a los que están desde hace 30 años, y a los que hoy nos eligieron por primera vez”.
Y quizás ahí esté la clave de todo. No importa cuándo empezó cada historia con sus canciones, porque todas encuentran su lugar.


Treinta años después, no hay cierre, sino continuidad. Rosario fue testigo de algo más que un aniversario: fue la confirmación de que todavía queda mucho por cantar… y muchas páginas por escribir juntos.

SETLIST
Aquí te espero
Ya estuve aquí
Hielo al vino
Tu voz
Todo de mí
Ojos de cielo
Para cantar he nacido
Bailando con tu sombre (Alelí)
Sueño dorado
Espejo
No me olvides
Tiempo
Mariposa
La llave
Sin principio ni final
El mar
El adivino
Oncemil
Todo está en vos
Aventura
Crónica
Juntos
Revolución (Espíritu)
El alcatraz
Motivos
De solo vivir
Que me falte todo
Como te extraño
Pájaro cantor
Piedra libre

Agradecemos a MA Producciones y a Dos Dos Uno Prensa

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